¿Cómo abordar casos de salud mental en la junta de acción comunal?

Salud Mental Comunitaria 2026 · Juntas de Acción Comunal

Cómo abordar casos de salud mental en la junta comunal

Los dignatarios y afiliados de la JAC son, muchas veces, las primeras personas que llegan cuando un vecino está en crisis. Esta guía le explica cómo identificar el caso, actuar con calma y activar la ruta de atención sin causar más daño.

Una muerte inesperada, un desalojo, un hecho violento, una familia desplazada que llega al barrio, un joven que se encierra y deja de hablar con todos. En la vereda o el barrio, la primera persona que se entera casi nunca es un psicólogo: es el presidente de la junta, la fiscal, el vecino del comité de convivencia o la coordinadora de salud.

Por eso decimos que los miembros de la Junta de Acción Comunal son los primeros respondientes en salud mental de su comunidad. No se trata de reemplazar a los profesionales ni de hacer terapia, sino de saber brindar Primeros Auxilios Psicológicos (PAP): acompañar, calmar, proteger y conectar a la persona con la ayuda que necesita. Este artículo adapta, para el contexto comunal, las orientaciones de la Guía de Primeros Auxilios Psicológicos (PAP) publicada por el PNUD (Programa Integra, 2022).

106 Línea de salud mental
7 Pasos de la ruta PAP
10–20' Minutos de escucha activa

¿Por qué la JAC es el primer respondiente?

La junta conoce a las familias, sabe quién vive solo, quién perdió el empleo, qué hogares han sufrido violencia y cuáles acaban de llegar al territorio. Esa cercanía es una ventaja enorme: permite actuar en los primeros minutos y horas, que es justamente cuando la ayuda psicológica básica tiene más efecto.

La intervención en crisis tiene dos niveles. La de primera instancia son los Primeros Auxilios Psicológicos: atención inmediata y breve que puede dar cualquier persona capacitada, como un dignatario comunal. La de segunda instancia es un proceso terapéutico que solo deben realizar profesionales (psicólogos, psiquiatras, trabajadores sociales). La JAC actúa en el primer nivel y su tarea principal es acompañar y conectar con el segundo.

Proteger y aliviar
Ofrecer un espacio seguro donde la persona se sienta escuchada y comprendida, para bajar el estrés inicial causado por el hecho.
Dar asistencia práctica
Identificar necesidades básicas (comida, techo, salud, documentos) e informar a la persona sobre dónde puede recibir ayuda.
Fortalecer el afrontamiento
Ayudar a que la persona reconozca sus propias fuerzas y sus redes de apoyo: familia, amigos, iglesia, vecinos e instituciones.

¿Cómo reconocer que alguien está en crisis?

Una crisis psicológica es un estado temporal de desorganización y descontrol que aparece cuando una persona enfrenta un hecho difícil y siente que no puede resolverlo con lo que normalmente le funciona. No es una enfermedad: es una reacción humana ante algo que la desborda. Puede manifestarse de estas cinco formas:

En el pensamiento
Dificultad para concentrarse, ideas catastróficas ("todo está perdido"), no logra razonar, negatividad constante.
En las emociones
Tristeza profunda, angustia, miedo, ansiedad, desamparo, confusión, frustración, rabia o enojo intensos.
En el cuerpo
Llanto, sudoración, palpitaciones, temblor, agitación, cambios de peso.
En la actitud
Desesperanza, sensación de no poder hacer nada, pesimismo, dependencia excesiva de otros.
En el comportamiento
Deja de ir al trabajo o al colegio, duerme o come muy poco o demasiado, descuida su higiene, cambia de humor de repente, se aísla, abandona lo que disfrutaba.
Dos tipos de crisis
Circunstanciales: inesperadas (una pérdida, un robo, un desplazamiento, el desempleo). Del desarrollo: ligadas a etapas de la vida (adolescencia, maternidad, mediana edad).

Es importante distinguir tres situaciones: el malestar psicológico (cambios emocionales tras un hecho estresante, como llanto fácil, irritabilidad o desánimo), la crisis (desborde temporal ante un evento concreto) y el trastorno psicológico (síntomas que se mantienen por mucho tiempo y no dependen de un hecho puntual). El trastorno siempre debe ser atendido por especialistas de salud mental; la junta solo acompaña y remite.

Casos en los que la junta suele ser la primera en llegar

Emergencia en la vereda
Emergencias y desastres
Deslizamientos, incendios, inundaciones o accidentes en la vía
Familias que lo pierden todo en minutos
Vecinos en acompañamiento
Duelo y violencia
Muertes inesperadas, robos, agresiones o violencia en el hogar
Requieren activar también la ruta de protección
Familias recién llegadas
Movilidad humana
Familias desplazadas o migrantes que llegan al barrio
Viven un "duelo múltiple" por todo lo que dejaron

¿Cuándo brindar PAP y cuándo derivar de inmediato?

Brinde Primeros Auxilios Psicológicos cuando la persona acaba de vivir un hecho crítico y está desbordada emocionalmente, o cuando lleva días, semanas o algunos meses agobiada por una situación reciente que no ha podido afrontar.

Derive de inmediato a profesionales o servicios de emergencia si observa cualquiera de estas señales de alarma. Aun así, mientras llega la ayuda, puede aplicar elementos de PAP: escuchar, acompañar, mantener la calma y atender lo urgente.

Ideas o intento de suicidio
Riesgo de hacer daño a otra persona
Heridas o lesiones graves
No puede cuidarse a sí mismo ni a sus hijos
No sabe quién es ni reconoce a los suyos
Bajo efectos de alcohol o sustancias
Agitación extrema o agresividad grave
Aislamiento total, no habla con nadie
Psicosis o pérdida de contacto con la realidad
Ataques de pánico que no ceden

Grupos que siempre necesitan algo más que PAP. Cuando se trata de niños, niñas y adolescentes, víctimas de violencia (incluida la violencia basada en género), mujeres embarazadas, víctimas de trata o abuso y personas refugiadas o desplazadas, los primeros auxilios psicológicos no son suficientes. Además de acompañar, la junta debe activar otras rutas: salud, Comisaría de Familia, ICBF, Personería, Policía, asesoría legal y redes de protección.


Los 7 pasos para atender un caso en el barrio o la vereda

Este es el procedimiento básico de Primeros Auxilios Psicológicos adaptado a la junta comunal. Léalo con calma y compártalo con todos los dignatarios: cuando llegue el momento, no habrá tiempo para buscarlo.

1. Evaluar la situación
Antes de intervenir: ¿el lugar es seguro para usted y para la persona? ¿Hay heridos o señales de alarma? Averigüe qué pasó, quién más está ayudando (bomberos, Policía, hospital) y coordínese con ellos. Si van varios de la junta, repártanse las tareas. Tenga en cuenta la cultura, edad y género de la persona: por ejemplo, algunas mujeres solo se sentirán cómodas hablando con otra mujer.
2. Acercarse con respeto
Adáptese a la escena, mantenga la calma y pida permiso para hablar con la persona. No haga: tocarla si no está seguro de que sea apropiado, ni insistir si no quiere recibir ayuda. Hágale saber que puede buscarle en cualquier momento.
3. Presentarse y generar confianza
Diga su nombre y su cargo en la junta, explique que está ahí para ayudar, invítele a sentarse, busque un lugar tranquilo y privado y hable suave y pausado. Con niños o adolescentes, hable primero con el adulto que los acompaña; si están solos, busque a sus padres o cuidadores cuanto antes. No haga: invadir su espacio, mostrarse ansioso, sorprendido o crítico, hacer chistes ni llenarla de preguntas.
4. Escuchar activamente
Dedique entre 10 y 20 minutos solo a escuchar. Sea paciente: puede que quiera contar o no. Fíjese en lo que dice y en lo que siente. Mantenga contacto visual si es culturalmente adecuado y repita con sus palabras lo que entendió. No haga: mirar el celular o el reloj, apurarse a dar soluciones, juzgar, burlarse, culpar ni prometer lo que no puede cumplir.
5. Contener las emociones
La meta es bajar el estrés, no sacar detalles del trauma. Si está muy angustiada, invítela a respirar despacio. Use pausas, preguntas abiertas y sencillas, y averigüe qué necesita ya y con quién cuenta. No haga: usar palabras técnicas, contar su propia historia o la de otros, minimizar ("no es para tanto"), dar falsas esperanzas ni anticiparle enfermedades.
6. Ordenar necesidades y derivar
Ayúdele a distinguir lo urgente de lo que puede esperar (techo, comida, salud, documentos, seguridad, apoyo emocional). Luego conéctela con las personas o servicios que pueden resolverlo: familia, Línea 106, EPS o centro de salud, Comisaría de Familia, Personería, alcaldía. No haga: decidir por ella, hacer lo que ella misma puede hacer, ni resolver todo al tiempo sin priorizar.
7. Cerrar y dejar pautas
Explique que la conversación termina y qué sigue. Dígale que lo que siente tiene sentido, reconozca todo lo que ha hecho para salir adelante, indíquele cuándo y a quién pedir ayuda y cómo funciona la remisión si aplica. No haga: restar importancia, actuar como si le hiciera un favor ni transmitir que "no hay nada que hacer".
«La meta de los primeros auxilios psicológicos no es que la persona nos cuente todo lo que le pasó, sino que se sienta segura, acompañada y sepa a dónde acudir.»

Línea 106: el primer número que debe tener a mano

Recomendamos a todas las juntas tener visible, en la sede comunal y en el celular de cada dignatario, la Línea 106 de atención en salud mental. Allí profesionales orientan a la persona en crisis y también a quien la está acompañando. Usted puede llamar junto con la persona, poner el altavoz y quedarse a su lado durante la llamada.

Línea 106 — Salud mental. Escucha, orientación y acompañamiento emocional para personas en crisis, sus familias y quienes las apoyan. Si hay riesgo inmediato para la vida (intento de suicidio, heridas graves, agresión en curso), llame primero a la Línea de emergencias 123 o lleve a la persona a urgencias. Como apoyo adicional, el Ministerio de Salud atiende en la Línea 192, opción 4.

Llamar a la Línea 106 →

Qué decir, qué preguntar y qué evitar

Preguntar es un acto de empatía, no un interrogatorio. Las preguntas deben ser sencillas, sin tecnicismos y mostrar que usted comprende lo que la persona siente. Existen tres tipos útiles:

Preguntas para empezar
Buscan información concreta. Ejemplos: "¿Cómo se llama?", "¿Cómo le puedo ayudar?", "¿Podría contarme qué pasó?", "¿Había alguien más con usted?", "¿Conoce los servicios que ofrece el municipio?"
Preguntas para reflexionar
Recogen lo que la persona piensa y siente: "¿Qué siente en este momento?", "¿Ha estado antes en una situación parecida?", "¿Cómo la resolvió?", "¿Qué le gustaría hacer ahora?"
Preguntas para el afrontamiento
Conectan con fortalezas del pasado: "¿Ha habido otros momentos en que usted demostró fuerza o determinación?" Sirven mucho al final de la conversación.
Evite el "¿por qué?"
Obliga a justificar, buscar culpables o culparse ("¿por qué salió tan tarde?"). Cámbielo por "¿cómo…?" o "¿qué…?": en vez de "¿por qué se fue de su tierra?", pregunte "¿qué le motivó a salir?".
Evite el "pero"
"Sé que está sufriendo, pero…" borra lo primero que dijo y suena a reproche. Use "y", "también", "al mismo tiempo" o "sin embargo".
Evite frases absolutas
"Nunca lo va a olvidar", "todos hemos perdido a alguien", "no debe sentir eso", "ya va a pasar". No ponga palabras en su boca ni le diga lo que "debe" estar pensando.

Recursos sencillos que cualquier dignatario puede usar

Conducir el relato
Retome lo que la persona dijo antes de hacer otra pregunta, para que no se sienta interrogada: "Me cuenta que su hija estaba con usted hasta que fue al baño, ¿en qué momento notó que no estaba?"
Acompañar con el cuerpo
Póngase a su altura de forma sutil: si un niño llora sentado en el suelo, agáchese o siéntese cerca; no le hable de pie. Si la persona está abatida, no sonría. Si necesita caminar o tomar aire, ofrézcase a acompañarla.
Hablar en positivo
Elija palabras que no pesen más: "la veo muy impactada" en lugar de "la veo muy sufrida". Ante el llanto: "llorar está bien, le va a dar alivio", nunca "no llore, con eso no saca nada".
Estabilizar
Si la persona tiene la mirada perdida, no responde, llora sin consuelo, hiperventila, se mece o actúa de forma desorganizada: pídale que le mire y le escuche, que describa lo que ve a su alrededor y que diga dónde están.
Ejercicio de enraizado (grounding)
Siéntese cómodo, sin cruzar brazos ni piernas, y respire lento y profundo. Nombre 5 cosas que ve, respire; 5 sonidos que escucha, respire; 5 cosas que siente con el cuerpo, respire. Todas deben ser cosas que no causen angustia.
Validar: las 3 N
Transmita que lo que siente es Normal, Natural y Necesario. Ninguna emoción está fuera de lugar: es necesario que la exprese, que llore o que proteste.

Reglas de oro para la junta

El principio que guía todo es actuar sin causar daño y no revictimizar: no descalificar, no minimizar, no imponer decisiones y no obligar a la persona a contar una y otra vez lo que vivió. Tenga presentes estas reglas:

Sea honesto, no prometa nada
Dé información real y verificada
Respete sus decisiones
No use su cargo para ejercer poder
Nunca pida dinero ni favores
No imponga la ayuda
No presione para que cuente
Deje sus prejuicios al margen
No juzgue creencias ni costumbres
Hable según su edad y cultura
Guarde la confidencialidad
No exagere sus capacidades

La confidencialidad no se negocia… con una sola excepción. Lo que la persona le cuente no se comenta en la asamblea, en el grupo de WhatsApp ni con los vecinos. La única razón para romper la confidencialidad es conocer un riesgo o peligro para la vida de la persona o de un tercero. En ese caso, informe solo a quien pueda protegerla (Línea 106, 123, Comisaría de Familia, Policía) y explíquele a la persona por qué lo hace.


Registre el caso en el módulo de Alertas Tempranas de asocomunal.org

Atender un caso no termina con la conversación. Para que la junta pueda hacer seguimiento, coordinar con las instituciones y detectar patrones de riesgo en el territorio, es fundamental dejar un registro organizado y seguro. asocomunal.org cuenta con un módulo especial para el registro de casos, pensado para que las Juntas de Acción Comunal documenten las alertas de su comunidad y activen a tiempo la ruta de atención.

Al registrar el caso, anote solo lo necesario: fecha, tipo de situación, nivel de riesgo, acciones tomadas (por ejemplo, "se llamó a la Línea 106", "se remitió a Comisaría de Familia") y quién hace el seguimiento. Evite datos o detalles íntimos que no aporten a la atención, y recuerde que esa información es confidencial.

Módulo de Alertas Tempranas — asocomunal.org. Una herramienta para que su junta registre casos de salud mental, violencia, emergencias y otras situaciones de riesgo en el barrio o la vereda, haga seguimiento y fortalezca la articulación con las entidades. Lo invitamos a conocerlo y empezar a usarlo con su junta.

Ver el módulo de Alertas Tempranas →

El autocuidado de los dignatarios

Escuchar el dolor de otros desgasta. Los líderes comunales están expuestos al desgaste o "burnout", a la fatiga por compasión y a la traumatización vicaria (sentir como propio el sufrimiento que escuchan). Señales como dolores musculares, agotamiento, irritabilidad, insomnio o pensamientos recurrentes sobre los casos indican que es hora de cuidarse.

Hable del caso con un compañero de la junta
Haga pausas y respire durante la atención
Reconozca sus límites
Duerma bien y aliméntese
Haga ejercicio o actividades que disfrute
Acepte ayuda de los demás
Escriba lo que le preocupa
Evite el exceso de alcohol o medicamentos
Pida ayuda profesional si el estrés dura más de 2–3 semanas

Los obstáculos más comunes para cuidarse son mantenerse demasiado ocupado, poner siempre a los demás por delante y no hablar con nadie de lo que se vive en el trabajo comunitario. Una junta que se cuida a sí misma puede cuidar mejor a su comunidad. Consideren crear dentro de la JAC un pequeño equipo de apoyo mutuo y gestionar con la alcaldía o la secretaría de salud capacitaciones en Primeros Auxilios Psicológicos.

La ruta en una sola mirada

1. ¿Hay riesgo para la vida? → 123
2. Asegure el lugar y acérquese
3. Preséntese y pida permiso
4. Escuche sin juzgar
5. Calme y valide (3 N)
6. Llame a la Línea 106
7. Conecte con redes e instituciones
8. Registre en Alertas Tempranas
9. Haga seguimiento y cuídese

Fuente: adaptado de la Guía de Primeros Auxilios Psicológicos (PAP) a personas en situación de movilidad humana, Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Programa Integra, 2022. Este artículo es orientativo y no reemplaza la atención de profesionales de salud mental.

¿Su junta atendió un caso en el territorio?

Regístrelo en el módulo de Alertas Tempranas y haga seguimiento a la ruta de atención

Ir a Alertas Tempranas →

Publicaciones relacionadas