La tesorería de la junta de acción comunal

Gestión Financiera Ley 2166 de 2021 · Decreto 501 de 2023

El tesorero de la JAC: orden, transparencia y cuentas claras

El tesorero es el responsable del manejo del dinero y los bienes de la junta de acción comunal. No es el dueño de los recursos ni puede manejarlos en solitario: es el custodio que los administra con rigor, los registra con exactitud y los rinde con transparencia ante toda la comunidad.

El tesorero: donde la confianza comunal se juega cada peso

En la junta de acción comunal, el dinero es escaso y la confianza es frágil. Un tesorero que no lleva los libros, que guarda los recursos en el bolsillo, que no conserva las facturas o que confunde los recursos de un convenio con la tesorería ordinaria puede destruir en semanas lo que la comunidad tardó años en construir. Por eso la Ley 2166 de 2021 y el Decreto Reglamentario 501 de 2023 son muy precisos en definir las obligaciones de este cargo.

El tesorero no trabaja solo. La norma es clara en exigir que el manejo de los recursos sea conjunto con el presidente: las cuentas bancarias deben tener firma compartida, los gastos deben ser autorizados por la directiva o la asamblea y cada peso que entra o sale debe quedar registrado con su soporte correspondiente. Las cuentas claras son la mejor protección para el tesorero, para la directiva y para toda la organización.

2 Libros bajo su custodia
2 Firmas requeridas en banco
0 Gastos sin soporte permitidos

Custodia y administración responsable de los recursos y bienes de la JAC

La primera y más importante función del tesorero es ser el guardián de los recursos de la organización. Esto incluye el dinero en efectivo, los fondos en cuentas bancarias, los bienes muebles e inmuebles de la junta y cualquier otro activo que forme parte del patrimonio comunal. Custodiar no significa ser propietario: significa responder por esos recursos ante la asamblea general.

Esta custodia se ejerce a través de registros ordenados, soportes debidamente archivados y una rendición de cuentas periódica. El tesorero que no rinde cuentas, o que las rinde de manera informal y verbal, está incumpliendo una de sus obligaciones fundamentales y expone a toda la junta a cuestionamientos legales.

Manejo de cuentas bancarias
Administra las cuentas de ahorros o corrientes de la JAC, siempre con firma compartida con el presidente. Ninguna transacción bancaria puede realizarse con la firma de uno solo de los dos. Esta doble firma es la garantía mínima de transparencia financiera.
Recaudo de ingresos
Es el responsable de recibir y registrar todos los ingresos de la junta: cuotas de sostenimiento de afiliados, alquiler del salón comunal, excedentes de convenios, donaciones y cualquier otro recurso que ingrese a la organización. Todo ingreso debe tener recibo y asiento en el libro.
Ejecución de gastos autorizados
Realiza los pagos y gastos que hayan sido autorizados por la directiva o la asamblea. Ningún gasto puede ejecutarse sin autorización previa, por pequeño que sea. El tesorero no puede decidir unilateralmente en qué se gasta el dinero de la comunidad.
Conservación de soportes
Archiva y conserva toda la documentación que soporta cada movimiento financiero: facturas, recibos de caja, comprobantes de pago, extractos bancarios y contratos. Un gasto sin soporte es, a efectos prácticos, un gasto inexistente e injustificable.
Custodia del libro de inventarios
Mantiene actualizado el inventario de bienes de la junta: sillas, equipos, herramientas, carpas, muebles, inmuebles. Cada bien debe estar registrado con descripción, cantidad, estado y valor. Un bien sin registrar es un bien que puede perderse sin consecuencia.
Rendición de cuentas periódica
Presenta informes de tesorería ante la directiva con regularidad y ante la asamblea general en cada reunión ordinaria. Este informe debe mostrar el saldo inicial, los ingresos del período, los gastos ejecutados, los soportes que los respaldan y el saldo disponible.

Error frecuente y grave: el tesorero guarda el dinero de la junta en su bolsillo o en su casa porque "es más fácil". Este comportamiento convierte los recursos comunales en fondos personales y expone al tesorero a procesos de responsabilidad civil y penal. Todo dinero de la JAC debe estar en la cuenta bancaria de la organización, no en manos de ningún dignatario.


El libro de tesorería: seis columnas que lo dicen todo

El libro de tesorería —también llamado libro de caja general— es el registro central de la vida financiera de la junta. No se trata de contabilidad empresarial compleja: es un libro de sumas y restas que cualquier persona con conocimientos básicos puede llevar, siempre que se haga de manera honesta, ordenada y con soporte para cada asiento.

Lo que sí exige la norma es que el libro exista, que esté actualizado y que refleje fielmente todos los movimientos de dinero. Quien quiera saber el estado financiero de la junta —el fiscal, un afiliado, la entidad de inspección— debe poder llegar al libro y leer en el último asiento cuánto dinero tiene disponible la organización.

Ejemplo de registro en el Libro de Tesorería (Caja General)
# Fecha Concepto Soporte Ingreso $ Egreso $ Saldo $
1 02/01/2026 Cuota de sostenimiento — enero Recibo 001 15.000 15.000
2 10/01/2026 Alquiler salón comunal Recibo 002 80.000 95.000
3 15/01/2026 Pago servicio de energía eléctrica Factura EPM 32.000 63.000
4 20/01/2026 Compra resma de papel y papelería Fact. 0445 18.500 44.500
5 28/01/2026 Pago aseo sede comunal Recibo 003 12.000 32.500
6 31/01/2026 Cuotas de sostenimiento pendientes Recibo 004 10.000 42.500
Saldo disponible en caja al cierre del período 105.000 62.500 42.500

La columna más importante es la del saldo: es la que indica, en cualquier momento, cuánto dinero tiene la junta. El fiscal, los afiliados y la entidad de control solo necesitan mirar el último asiento de esa columna para saber el estado financiero de la organización. Si el saldo del libro no coincide con el extracto bancario ni con el efectivo disponible, hay un problema que debe ser resuelto de inmediato.

¿Qué es un "gasto" en la JAC? Gasto son las erogaciones por bienes o servicios que se consumen en el funcionamiento de la organización: resmas de papel, jabones, traperos, refrigerios, fotocopias, perifoneo. La directiva debe establecer un tope máximo hasta el cual el tesorero puede ejecutar gastos sin consultar nuevamente a la asamblea. Para gastos que superen ese tope, siempre se requiere autorización previa.


El libro de inventarios: registrar lo que tiene la junta para no perderlo

Además del libro de tesorería, el tesorero es responsable de mantener actualizado el libro de inventarios, donde se registran todos los bienes que forman parte del patrimonio de la junta de acción comunal. Este registro es fundamental porque permite saber exactamente con qué cuenta la organización, detectar pérdidas o deterioro y garantizar una entrega ordenada cuando cambia la directiva.

No hay excusa para no tener el inventario al día. No se requieren conocimientos contables avanzados: es un registro sencillo de descripción, cantidad, estado y valor aproximado de cada bien. Un bien sin registrar es un bien que puede "desaparecer" sin que nadie pueda reclamarlo.

Bien Cantidad Estado Valor unitario Valor total
Televisor 42" 2 Bueno $ 800.000 $ 1.600.000
Sillas plásticas 60 Bueno $ 18.000 $ 1.080.000
Video beam 1 Regular $ 1.500.000 $ 1.500.000
Carpas 4×4 m 3 Bueno $ 600.000 $ 1.800.000
Computador portátil 1 Regular $ 1.200.000 $ 1.200.000
Mesas plegables 8 Bueno $ 120.000 $ 960.000
Equipo de sonido 1 Dañado $ 900.000 $ 900.000

El inventario debe actualizarse al menos una vez al año, y obligatoriamente cada vez que la directiva haga entrega formal del cargo al equipo entrante. La acta de entrega debe incluir el inventario completo, firmado por los dignatarios salientes y los entrantes, como constancia de que los bienes fueron recibidos a satisfacción o con las salvedades del caso.

«El tesorero que lleva los libros al día, que guarda cada factura y que rinde cuentas sin que se las pidan es el activo más valioso que puede tener una junta de acción comunal.»

La firma conjunta: la regla de oro del manejo financiero comunal

La norma es categórica: las cuentas bancarias de la junta de acción comunal deben manejarse con firma conjunta del tesorero y el presidente. No puede haber una cuenta donde solo firme el tesorero, ni una donde solo firme el presidente. Los dos son corresponsables y los dos deben suscribir cada transacción.

Esta exigencia no es una desconfianza hacia ninguno de los dos: es la protección de ambos. Si el tesorero firma solo y después aparece un faltante, no hay forma de determinar si lo autorizó otra persona. Si el presidente firma solo, está asumiendo una responsabilidad que le corresponde compartir. La doble firma es el mecanismo que hace que ninguno tenga que responder por decisiones que no tomó solo.

1
Apertura de la cuenta bancaria
Al abrir la cuenta, el banco exigirá la personería jurídica de la junta, la certificación de existencia y representación legal y la resolución de inscripción de dignatarios, para verificar quiénes son el presidente y el tesorero actualmente registrados. Ambos deben estar presentes en la apertura.
2
Actualización cuando cambia un dignatario
Si el tesorero o el presidente renuncian, fallecen o son removidos, la junta debe elegir su reemplazo de inmediato, registrarlo ante la entidad de inspección, control y vigilancia y actualizar los datos en el banco con la nueva resolución de inscripción. Mientras no se actualice, la cuenta queda bloqueada para transacciones.
3
Conciliación mensual del extracto
El tesorero debe conciliar mensualmente el extracto bancario con el libro de tesorería: cada movimiento en el extracto debe tener su correspondiente asiento en el libro y viceversa. Si los saldos no coinciden, hay una irregularidad que debe investigarse antes de seguir operando.
4
Prohibición de cuentas personales
Ningún recurso de la junta puede transitar por cuentas personales del tesorero, del presidente ni de ningún otro dignatario. Si una entidad transfiere recursos a la cuenta de un dignatario en lugar de la cuenta institucional, esto debe corregirse de inmediato y reportarse a la asamblea general.

Recaudo y control de las cuotas de sostenimiento de los afiliados

Las cuotas de sostenimiento son uno de los pocos mecanismos de financiación propia con que cuenta la junta de acción comunal. Cuando los estatutos las contemplan, todos los afiliados están obligados a pagarlas. El tesorero es el responsable de recaudarlas, emitir el recibo correspondiente y registrar cada pago en el libro de tesorería.

En la práctica, las cuotas de sostenimiento se convierten en un "saludo a la bandera": quedan escritas en los estatutos pero nadie las cobra ni nadie las paga. Esta omisión tiene consecuencias directas: la junta queda sin recursos propios, depende completamente de convenios externos y su capacidad de acción es mínima. El tesorero debe llevar un control de quién ha pagado y quién no, y reportarlo a la directiva.

¿Qué puede hacer la junta con los afiliados morosos? Si un afiliado no paga la cuota de sostenimiento establecida en los estatutos, la comisión de convivencia y conciliación puede iniciar un proceso que podría terminar en la desafiliación. El tesorero debe reportar la morosidad a la directiva con el detalle del afiliado, el período adeudado y el valor. Esa comunicación escrita es el insumo que activa el proceso.


Manejo de recursos de convenios: cuentas separadas y rendición total

Cuando la junta suscribe un convenio con una alcaldía, gobernación, entidad nacional o cualquier cooperante, los recursos recibidos deben manejarse de manera completamente separada de la tesorería ordinaria. No se pueden mezclar los recursos del convenio con los recursos propios de la junta. Esta separación no es solo una buena práctica: es una obligación que generalmente está incluida en el mismo convenio.

El tesorero debe abrir un registro independiente para cada convenio, llevar cuenta detallada de cada peso recibido y cada peso ejecutado, conservar todos los soportes de la contratación y presentar los informes financieros en los términos y plazos que exija el convenio. Al finalizar y liquidarse el convenio, solo los excedentes ingresan a la tesorería ordinaria de la junta.

Registro independiente por convenio
Cada convenio tiene su propio registro contable: fecha de ingreso de recursos, cada gasto realizado con soporte, avance de obra o actividad y saldo disponible. Este registro es independiente del libro de tesorería general de la junta.
Informes financieros periódicos
La entidad que otorgó el convenio exigirá informes de ejecución financiera. El tesorero debe prepararlos con la frecuencia acordada, acompañados de todos los soportes, y presentarlos dentro de los plazos establecidos para no incurrir en incumplimiento contractual.
Custodia de soportes contractuales
Todas las facturas, órdenes de compra, contratos con proveedores, actas de entrega y demás documentos del convenio deben estar archivados y disponibles para cualquier auditoría interna o externa durante todo el período de ejecución y después de la liquidación.
Liquidación y traslado de excedentes
Al terminar el convenio y obtener la liquidación aprobada por la entidad, el tesorero traslada los recursos no ejecutados (excedentes) a la tesorería ordinaria de la junta, con el acta y soporte correspondiente que registra ese ingreso extraordinario.

Plataforma digital para tesoreros comunales
Digitalizar los libros de actas: más orden, menos conflictos para el tesorero

El tesorero rinde cuentas ante la asamblea general. Para eso necesita que las actas que autorizaron cada gasto estén disponibles, localizables y verificables. Un libro físico deteriorado, con asientos tachados o retenido por un ex dignatario hace imposible esa rendición. Cuando las actas de asamblea y directiva están digitalizadas, el tesorero puede demostrar en segundos que cada gasto fue autorizado, que cada convenio fue aprobado y que cada decisión financiera tuvo el respaldo de la organización. La digitalización no reemplaza el libro físico: lo protege y lo hace útil de verdad.

Trazabilidad de autorizaciones Cruce inmediato entre el acta que autorizó el gasto y el registro en el libro de tesorería, sin buscar folios físicos.
Respaldo ante auditorías Las actas digitalizadas son evidencia que no se deteriora, no se pierde y está disponible cuando la entidad de control llegue a revisar.
Rendición de cuentas clara En la asamblea, el tesorero puede mostrar en pantalla las actas que respaldan cada decisión financiera del período, sin depender de papeles.
Entrega de cargo ordenada Cuando cambia el tesorero, todo el historial financiero documentado queda disponible para el nuevo dignatario desde el primer día.
Acceso desde el celular Consulte el historial de decisiones, las actas de autorización de gastos y el inventario de bienes desde cualquier lugar y en cualquier momento.
Transparencia para la comunidad Los afiliados pueden verificar que los gastos ejecutados corresponden a decisiones tomadas legítimamente en asamblea o directiva.
Conocer la plataforma digital para JAC →

Las responsabilidades tributarias que el tesorero debe conocer

Las juntas de acción comunal no pagan impuesto sobre la renta. Esa es una ventaja importante. Pero sí tienen responsabilidades tributarias que el tesorero debe conocer y atender para evitar sanciones que pueden ser costosas para la organización.

Retención en la fuente
Cuando la JAC compra bienes o servicios por valores superiores a la base establecida (aproximadamente 4 UVT — unidades de valor tributario), debe practicar retención en la fuente al proveedor. Este valor no lo paga la junta: lo descuenta de la factura y lo consigna a la DIAN en el período siguiente. El tesorero debe conocer las tarifas y el formulario correspondiente.
Información exógena
Si la junta practicó al menos una retención en la fuente durante el año, o si tuvo ingresos superiores a 100 millones de pesos, está obligada a presentar información exógena ante la DIAN. No presentarla a tiempo genera multas automáticas. El tesorero debe asesorarse con un contador para este proceso.
Registro Único de Beneficiarios Finales (RUF)
La DIAN exige que el representante legal de la junta esté registrado en el RUF, la plataforma de seguimiento a recursos del narcotráfico y la corrupción. No hacerlo dentro de los plazos establecidos genera multas de al menos 10 UVT (aproximadamente $470.000). El tesorero debe apoyar al presidente en cumplir esta obligación a tiempo.
Facturas a nombre de la JAC, siempre
Todas las compras deben facturarse a nombre de la junta de acción comunal, con su NIT, no a nombre del tesorero ni del presidente. Una factura a nombre de un dignatario convierte un recurso institucional en un recurso personal, con consecuencias tributarias y disciplinarias.

Las grandes superficies son autorretenedoras: cuando la junta compra en almacenes de cadena como Home Center, Éxito o similares, la factura ya incluye la retención y dice "autorretenedor". En ese caso la JAC no debe practicar retención adicional. La obligación de retener aplica cuando se compra a proveedores locales: ferreterías del pueblo, talleres, papelerías o contratistas independientes.


La entrega formal del cargo: cómo hacer el empalme de tesorería

Uno de los momentos más delicados en la vida financiera de la junta es el cambio de tesorero. Si la entrega no se hace de manera formal, documentada y verificada, el tesorero saliente queda expuesto a reclamaciones y el entrante no sabe en qué estado recibió los recursos. Un buen empalme protege a los dos.

1
Preparación del informe final de tesorería
El tesorero saliente prepara un informe que muestra el estado financiero a la fecha de entrega: saldo en cuenta bancaria, dinero en efectivo (si lo hay), extracto bancario del período y libro de tesorería al día con todos sus asientos y soportes.
2
Inventario físico verificado
El tesorero saliente y el entrante hacen un recorrido físico para verificar cada bien registrado en el libro de inventarios: se cuenta, se observa el estado y se anota cualquier diferencia con el registro. Los bienes que no están o que cambiaron de estado deben quedar consignados en el acta de entrega.
3
Entrega de libros, soportes y claves
Se entregan físicamente: el libro de tesorería, el libro de inventarios, la carpeta de soportes contables, los extractos bancarios archivados, las chequeras (si existen) y las claves de acceso a la banca electrónica. El tesorero entrante firma con "recibido a satisfacción" o con las salvedades correspondientes.
4
Acta de entrega ante la asamblea
Todo el proceso queda consignado en un acta firmada por el tesorero saliente, el tesorero entrante, el presidente y el fiscal. Esta acta es el documento que cierra la responsabilidad del saliente y abre la del entrante. Sin esta acta, las responsabilidades quedan difusas y los conflictos son inevitables.
5
Actualización en el banco
Con la nueva resolución de inscripción de dignatarios expedida por la entidad de inspección, control y vigilancia, el nuevo tesorero se presenta al banco para actualizar las firmas autorizadas en la cuenta. Hasta que esto no se haga, la cuenta no puede operar con el nuevo equipo.

Lo que el tesorero no puede hacer bajo ninguna circunstancia

Conocer los límites del cargo es tan importante como conocer las funciones. Estos son los comportamientos que el tesorero debe evitar y que, de producirse, generan responsabilidad personal y pueden desencadenar procesos disciplinarios, civiles o penales.

Guardar dinero en efectivo fuera del banco
El dinero de la junta no puede estar en la billetera del tesorero, en su casa ni en ningún lugar que no sea la cuenta bancaria institucional. El efectivo solo es admisible en montos muy pequeños y con justificación documentada.
Ejecutar gastos sin autorización
Ningún gasto puede realizarse sin la autorización previa de la directiva o la asamblea, según los topes establecidos. El tesorero que paga "de su propia iniciativa" asume una responsabilidad personal que puede no ser reconocida por la organización.
Mezclar recursos de convenios con tesorería ordinaria
Los recursos de un convenio son finalistas: solo pueden usarse para lo que establece el convenio. Mezclarlos con la caja general es una irregularidad grave que puede derivar en la devolución de los recursos y en investigaciones por parte de las entidades otorgantes.
Negar el acceso al libro al fiscal
El fiscal tiene derecho irrestricto a revisar los libros de tesorería e inventarios en cualquier momento. Si el tesorero niega ese acceso, está obstruyendo el órgano de control de la junta, lo que puede derivar en un proceso de remoción del cargo.

Todas las funciones del tesorero de la JAC en un vistazo

Para facilitar la inducción de nuevos tesoreros y la evaluación de su gestión, aquí el compendio completo de sus responsabilidades según la normatividad comunal vigente:

Custodiar dinero y bienes de la JAC
Llevar el libro de tesorería al día
Llevar el libro de inventarios
Manejar cuenta bancaria con firma doble
Recaudar cuotas de sostenimiento
Emitir recibos por cada ingreso
Conservar todos los soportes
Ejecutar solo gastos autorizados
Separar recursos de convenios
Conciliar extracto bancario mensual
Practicar retención en la fuente
Apoyar la información exógena
Rendir cuentas en cada asamblea
Presentar informe a la directiva
Actualizar inventario anualmente
Hacer entrega formal del cargo
Permitir acceso al fiscal en todo momento
Facturar compras a nombre de la JAC
«Un libro de tesorería sin un solo asiento sin soporte, una cuenta bancaria con firma doble y un inventario actualizado son la prueba más contundente de que la comunidad está en buenas manos.»

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