La MGA: el idioma en que el Estado sí escucha a las comunidades

Metodología General Ajustada Guía introductoria para juntas comunales

La MGA: el idioma en que el Estado sí escucha a las comunidades

Una carta no es un proyecto. Si su junta quiere que la necesidad del barrio o de la vereda se convierta en obra, tiene que presentarla como el Estado colombiano exige que se presente. Esta guía explica, en lenguaje sencillo, qué es la MGA, cómo está organizada y cuál es el camino real desde la asamblea comunal hasta la alcaldía.

Por qué su carta se quedó en el escritorio de la alcaldía

Casi todas las juntas de acción comunal del país han vivido la misma escena. La asamblea aprueba una necesidad urgente: el arreglo de la placa polideportiva, el alcantarillado de tres cuadras, el salón comunal, la vía terciaria. Se redacta una carta, se radica en la alcaldía, alguien firma el recibido. Y ahí muere.

No muere porque la necesidad sea falsa. Muere porque una carta no es un proyecto. El Estado colombiano no asigna recursos de inversión a necesidades: los asigna a proyectos formulados bajo una metodología específica, con problema definido, población cuantificada, productos, costos, indicadores y evaluación previa. Sin eso, no hay nada que el funcionario de planeación pueda hacer con su carta, así quiera ayudarle.

Esa metodología tiene nombre: Metodología General Ajustada, o simplemente MGA.

4 Módulos de la MGA
3 Etapas del proyecto
11 Tipos de insumo

¿Qué significa «Metodología General Ajustada»?

El nombre suena a trámite, pero cada palabra dice algo concreto. Así lo explica el propio Departamento Nacional de Planeación (DNP), la entidad que la creó y la administra:

Metodología
Porque es una secuencia ordenada de información que se integra de manera sistemática. Cada dato depende del anterior: si el problema queda mal definido, todo lo demás queda mal.
General
Porque sirve para cualquier proyecto de inversión pública: vías, acueducto, deporte, cultura, educación. No importa el sector, la fase ni la fuente de financiación.
Ajustada
Porque ha venido evolucionando. Hay antecedentes desde 1989; desde 2003 se volvió aplicativo de computador, pasó por versiones instalables y hoy funciona en línea.

La MGA no es una recomendación técnica que se pueda ignorar: es obligatoria. Se sustenta en el artículo 343 de la Constitución Política y en el artículo 49 de la Ley 152 de 1994, que facultó al DNP para organizar las metodologías y procedimientos de la planeación en Colombia. Con base en eso, la Resolución 1450 de 2013 la adoptó como la herramienta con la que se presentan los proyectos de inversión pública.

Tampoco se inventó desde cero. La MGA reúne tres herramientas conocidas en todo el mundo y las adapta al país: el Marco Lógico (la técnica del árbol de problemas), la Cadena de Valor (cómo los recursos se convierten en obras y servicios) y la Estructura de Desglose de Trabajo (cómo se descompone el trabajo en partes manejables).

La confusión más costosa: la MGA es dos cosas al mismo tiempo. Es una metodología —la forma de pensar y ordenar el proyecto— y es una plataforma en internet donde se registra la información. La plataforma solo captura datos. El trabajo de verdad ocurre antes: en la asamblea, en el recorrido por el territorio, en los estudios. Sentarse a llenar formularios sin haber formulado el proyecto es el error más común y el más caro.

Todo proyecto recorre tres etapas

Saber en cuál etapa está su idea evita muchas frustraciones. La mayoría de las iniciativas comunales están apenas en el primer escalón de la primera etapa, y eso está bien: es el punto de entrada legítimo.

1 Preinversión: pensar antes de gastar

Es la etapa de la planeación. Aquí se formula, se estructura y se evalúa la viabilidad técnica, social, ambiental, jurídica y financiera de las opciones posibles. Se define cuál es el problema real y se elige la mejor alternativa para resolverlo. Termina cuando el proyecto obtiene la viabilidad.

Aquí es donde su junta puede aportar más. Es la etapa que menos dinero cuesta y la que más define el resultado final.

2 Inversión: ejecutar

Se desarrollan las actividades que permiten entregar los bienes y servicios definidos. Inicia cuando el proyecto ya cuenta con recursos disponibles y va hasta el cierre de su ejecución financiera. Es la etapa del seguimiento, donde se corrige el rumbo si algo se desvía.

3 Operación: que la obra sirva de verdad

Los productos entran en funcionamiento y se generan los beneficios esperados. Requiere recursos de puesta en marcha y mantenimiento que debieron preverse desde la planeación. Preguntar «¿quién mantiene esto y con qué plata?» desde el primer día es lo que evita el salón comunal abandonado tres años después.

Dentro de la preinversión hay tres fases

El proyecto va «madurando» con información cada vez más precisa. Según el tamaño de la obra, puede recorrer las tres fases en un solo proceso o en procesos separados:

  • Fase I — Perfil. Se recoge información ya existente: proyectos parecidos en otros lugares, datos de población y beneficiarios. Se identifica la situación negativa y se calculan costos y beneficios de manera preliminar. Casi todas las iniciativas comunales viven aquí.
  • Fase II — Prefactibilidad. Se evalúan las alternativas con estudios especializados: legal, de mercado, técnico, ambiental, de riesgos y financiero. Su resultado principal es quedarse con una sola alternativa de solución.
  • Fase III — Factibilidad. Se define el detalle: tamaño óptimo, cronograma, estructura de financiación, organización administrativa, ingeniería de detalle y plan de monitoreo. Al terminar, el proyecto puede pasar a evaluación de viabilidad.

En cualquiera de las tres fases la decisión puede ser continuar, reformular, postergar o descartar. Que un proyecto se devuelva no significa que fracasó: significa que el sistema funcionó y evitó gastar recursos públicos en algo mal planteado. Corregir y volver a presentar es parte normal del proceso.


Los cuatro módulos de la MGA, explicados sin tecnicismos

La MGA está organizada en cuatro módulos que van en orden y no se pueden saltar, porque cada uno se alimenta del anterior. Si entiende estos cuatro pasos, entiende la MGA.

1 Identificación: ¿cuál es el problema y a quién afecta?

Es el módulo donde la comunidad aporta más y donde más proyectos se arruinan. Se construye el árbol de problemas: el tronco es el problema central, las raíces son las causas y el follaje son los efectos. Cada elemento del árbol es consecuencia de los que están debajo de él.

Luego ese árbol se «voltea» y se convierte en árbol de objetivos: el problema central se transforma en objetivo general, las causas en objetivos específicos y los efectos en fines. De ahí salen las alternativas de solución.

También se define aquí: la magnitud del problema con cifras, quiénes son los participantes y qué posición tienen frente al proyecto, cuál es la población afectada y cuál la población objetivo.

2 Preparación: ¿qué se va a entregar, dónde y a qué costo?

Se calcula el déficit: cuánto se necesita (demanda) frente a cuánto ya existe (oferta). Esa resta define el tamaño real del proyecto. También se decide la localización exacta y se analizan los riesgos.

Y se arma la cadena de valor, que es la columna vertebral del proyecto: los insumos se transforman mediante actividades, las actividades producen bienes y servicios, y esos productos cumplen los objetivos. Los costos se asignan a los insumos, agrupados en once categorías: mano de obra calificada y no calificada, materiales, servicios domiciliarios, terrenos, edificios, maquinaria y equipo, transporte, alojamiento y alimentación, servicios a las empresas y servicios sociales.

3 Evaluación: ¿le conviene a la sociedad invertir en esto?

Aquí se compara el dinero que sale con los beneficios que entran, pero no solo en plata. El flujo financiero se corrige con las llamadas Razones Precio Cuenta para obtener el flujo económico, que refleja el valor real para la sociedad y no únicamente el precio de mercado.

Con eso se calculan indicadores como el Valor Presente Neto Económico y la Tasa Interna de Retorno Económica. El resultado permite decidir: seleccionar la alternativa, ajustarla, postergarla o descartarla.

4 Programación: ¿cómo se va a medir y dónde se va a ejecutar?

Cada producto se asocia a un indicador estandarizado tomado del catálogo de productos del DNP, con su meta para cada periodo y su fuente de verificación: documentos oficiales, informes de supervisión o interventoría, evaluaciones, encuestas o registros contables.

Además se distribuyen las metas y los recursos por departamento y municipio, y se caracteriza a la población beneficiaria: grupos de edad, pertenencia étnica, género, condición de víctima o de discapacidad. Aquí importa saber exactamente a quién beneficia la obra.

El error clásico, con el ejemplo del propio DNP: mucha gente define el problema como la falta de una solución. Es como decir «me falta un abrigo» cuando el verdadero problema es «tengo frío». Plantearlo así hace dos daños: encierra la respuesta en una sola alternativa —comprar el abrigo— e impide ver otras, y además oculta las condiciones que de verdad afectan el bienestar de la gente. Llevado a lo comunal: el problema no es «falta un puente peatonal»; el problema es «los estudiantes de la vereda cruzan la quebrada con riesgo de accidente en temporada de lluvias».

Sin una junta sistematizada, la MGA es un muro infranqueable

Vuelva a leer lo que exige la metodología: determinar la magnitud del problema, cuantificar la población afectada y la población objetivo, caracterizarla por edad, género, pertenencia étnica, condición de víctima o discapacidad, registrar y analizar los participantes, establecer una línea base y respaldar cada meta con fuentes de verificación.

Nada de eso se puede inventar la noche anterior a radicar. Todo requiere registros llevados en el tiempo. Una junta que guarda las actas en una carpeta que se mojó, que tiene el libro de afiliados en un cuaderno con la letra de tres tesoreros distintos y que no sabe cuántas viviendas hay en su territorio, no está en capacidad de formular un proyecto. No por falta de voluntad: por falta de información.

La relación es directa y verificable. El propio DNP advierte que la MGA constituye la unidad básica de planificación en Colombia, y que el éxito en la toma de decisiones y en el seguimiento posterior depende de la calidad de la información que se registre desde el inicio. Dicho al derecho: la calidad de un proyecto depende de la calidad de los datos con que se formula.

Qué registro de su junta responde a qué pregunta de la MGA

Libro de afiliados
Responde por la población afectada y objetivo, y por su caracterización según edad, género y condición. Un padrón digital contesta en minutos lo que la MGA pregunta en el módulo 1.
Encuesta socioeconómica
Responde por la magnitud del problema y la línea base. Cuántas familias sin el servicio, cuántas viviendas afectadas: la evidencia que sostiene el árbol de problemas.
Libro de actas
Responde por el análisis de participantes y el soporte de la priorización comunitaria. El acta de asamblea que aprueba la iniciativa es un documento de respaldo del proyecto.
Libro de inventario
Responde por la oferta ya existente y los posibles aportes de contrapartida. Saber qué bienes tiene la junta cambia el costeo y fortalece la propuesta ante el municipio.
Libro de tesorería
Responde por la capacidad de gestión demostrable. Indispensable si la junta aspira a ejecutar mediante convenio solidario y a responder ante los entes de control.
Documentos legales
Responde por la existencia y representación legal vigentes. Personería, estatutos y reconocimiento al día son el requisito de entrada para cualquier convenio con la administración.

Ese es exactamente el trabajo que hace asocomunal.org: la plataforma digital diseñada para Juntas de Acción Comunal en Colombia. Los seis libros reglamentarios en versión digital, encuesta socioeconómica, plan de acción comunitario, articulación institucional, reportes con gráficas automáticas y certificados en línea con código QR. No se trata solo de cumplirle a la Ley 2166 de 2021: se trata de que el día que aparezca la convocatoria, los datos ya estén listos.

Antes del proyecto van los datos

Organice afiliados, actas, inventario, tesorería y documentos legales en un solo sistema. Cuando llegue el momento de formular, la información ya estará ahí.

Conocer la plataforma

Una junta sistematizada no es una junta «moderna» por estética. Es una junta con capacidad real de formular, de sostener lo que afirma con evidencia y de negociar de igual a igual con la administración. Esa es la diferencia entre pedir un favor y presentar una propuesta.


¿Puede una JAC «meter un proyecto a la MGA»?

Aquí hay que ser precisos, porque circula mucha desinformación. El registro del proyecto en la plataforma del DNP y su inscripción en el Banco de Programas y Proyectos de Inversión los hacen las entidades públicas: la alcaldía, la gobernación, la entidad nacional. Una JAC, como organización de la sociedad civil, no registra directamente el proyecto ni emite el concepto de viabilidad.

Eso está muy lejos de significar que su junta no tenga papel. Tiene tres, y son decisivos:

1 Formuladora del perfil

La junta puede llegar a la secretaría de planeación con la fase de perfil ya trabajada: problema central bien definido, causas y efectos, población cuantificada, alternativas analizadas. Ese documento es justo lo que el municipio necesita para poder estructurar y registrar el proyecto sin partir de cero.

2 Fuente de información primaria

El módulo de identificación se alimenta de ejercicios con la comunidad afectada, registros, diagnósticos y cualquier fuente que aporte datos relevantes. La JAC es, literalmente, la mejor fuente primaria del territorio: conoce las familias, tiene el censo de afiliados, sabe cuántas viviendas carecen del servicio.

3 Ejecutora potencial

La Ley 2166 de 2021 faculta a los organismos de acción comunal para celebrar contratos, convenios y alianzas con entidades del Estado hasta por la menor cuantía, con el fin de impulsar planes, programas y proyectos acordes con los planes comunales de desarrollo. Su artículo 95 regula los convenios solidarios, mediante los cuales las entidades pueden contratar directamente con los organismos comunales la ejecución de obras hasta por la menor cuantía, contratando con los habitantes de la comunidad.

La consecuencia práctica: una junta que entiende la MGA pasa de pedir a proponer, y de proponer a ejecutar. La que llega con un perfil bien formulado y datos verificables no está pidiendo un favor: le está entregando a la administración un insumo que le ahorra trabajo y le ayuda a cumplir metas de su plan de desarrollo. Esa es una posición de negociación completamente distinta.

La ruta realista, del salón comunal a la alcaldía

Estas son las generalidades del recorrido. Cada paso se desarrollará en detalle en las próximas entregas de esta serie.

1 Priorice en asamblea y deje constancia

Liste las situaciones negativas más importantes según la comunidad, organícelas viendo cuál depende de cuál y elija una sola como problema central. Deje todo en acta: ese documento vale como soporte de participación comunitaria.

2 Redacte el problema como problema, no como falta de solución

No escriba «falta un salón comunal». Escriba qué le está pasando a la gente por no tenerlo. Si empieza por la solución, cierra la puerta a alternativas más baratas o más efectivas que quizá no ha considerado.

3 Construya el árbol de problemas y revíselo varias veces

Causas abajo, efectos arriba. Léalo de arriba abajo y de abajo arriba hasta que la cadena causal refleje la realidad, y también de izquierda a derecha para no repetir lo mismo con otras palabras.

4 Cuantifique: cifras, no adjetivos

Cuántas personas, cuántas viviendas, cuántos metros, desde cuándo. Aquí es donde el censo de afiliados, la encuesta socioeconómica y los registros de su junta se convierten en el activo más valioso que tiene.

5 Convierta el árbol de problemas en árbol de objetivos

El problema se vuelve objetivo general, las causas se vuelven objetivos específicos y los efectos se vuelven fines. De ahí salen las acciones y, agrupándolas, las alternativas de solución que vale la pena estudiar.

6 Verifique que encaje con la planeación del municipio

Un proyecto que no cabe en el plan de desarrollo municipal ni en el ordenamiento territorial tiene pocas probabilidades. Averigüe en qué programa del plan encaja su iniciativa y qué meta le ayuda a cumplir a la administración.

7 Radique y pida acompañamiento técnico

Entregue el perfil formulado y solicite apoyo de la secretaría de planeación. El municipio hará la estructuración final, el registro en la plataforma y el trámite de viabilidad. Mantenga comunicación escrita y trazable: la constancia documental es su mejor herramienta de veeduría.

8 Haga seguimiento y prepare la operación

El proyecto no termina con la obra entregada. Pregunte desde el principio quién la va a mantener y con qué recursos. Esa pregunta, hecha a tiempo, es la diferencia entre una obra que dura y una que se pierde.


Cinco errores que hunden proyectos comunales

✕ Así no «Falta un puente peatonal en la vereda.»
✓ Así sí «Los estudiantes cruzan la quebrada a pie con riesgo de accidente en temporada de lluvias.» El problema es la condición que vive la gente, no la ausencia de la obra.
✕ Así no Poner como producto «200 familias beneficiadas».
✓ Así sí Los productos son bienes y servicios, no la población beneficiaria ni las actividades ni los insumos. La población se registra en otro capítulo.
✕ Así no Un producto con una sola actividad idéntica a él.
✓ Así sí Cada bien o servicio resulta de dos o más actividades o entregables. Si hay una sola, se está confundiendo la actividad con el producto.
✕ Así no Cifras «a ojo» de población y de necesidad.
✓ Así sí Datos con fuente verificable: censo de afiliados, encuesta de la junta, información del DANE o registros de la administración municipal.
✕ Así no Llenar el formulario primero y pensar después.
✓ Así sí La plataforma solo captura información. La formulación ocurre antes y es el trabajo verdadero: asamblea, recorrido, datos y análisis.
«La MGA es la metodología con la cual se deben formular los proyectos de inversión pública en Colombia.» — Lineamientos conceptuales que soportan la MGA · DNP, versión enero 2023

Preguntas que probablemente tiene

P ¿Necesito ser ingeniero o economista para entender la MGA?

No para las generalidades ni para la fase de perfil, que es donde su junta más aporta. Los cálculos económicos del módulo 3 sí requieren apoyo técnico, y para eso está la secretaría de planeación del municipio. Lo que nadie puede hacer por usted es definir bien el problema y aportar los datos del territorio.

P ¿La junta puede tener usuario en la plataforma del DNP?

El registro de proyectos en el banco municipal lo hacen las entidades públicas. Lo que su junta debe hacer es entregar el perfil formulado y solicitar acompañamiento. Pregunte en la secretaría de planeación cuál es el procedimiento y en qué plataforma están trabajando actualmente.

P ¿Cuánto se demora un proyecto en salir?

Depende del tamaño, de la fuente de financiación y de los tiempos presupuestales del municipio. Los recursos se programan por vigencias fiscales, así que un proyecto radicado a mitad de año generalmente compite por el presupuesto del año siguiente. Presentar temprano importa.

P ¿Y si nos devuelven el proyecto?

Es normal y no es el fin. La metodología contempla expresamente reformular, postergar o descartar. Pida por escrito las observaciones, corrija y vuelva a presentar. Cada versión queda mejor que la anterior.

P Escuché que la MGA va a cambiar de plataforma, ¿es cierto?

El DNP viene implementando de manera gradual la Plataforma Integrada de Inversión Pública (PIIP), que unifica en un solo sistema el ciclo completo de la inversión pública. La metodología —árbol de problemas, cadena de valor, indicadores— no cambia; lo que cambia es dónde se registra la información. Verifique con su municipio en qué sistema se está trabajando.


Cinco ideas para llevarse de este artículo

  • La MGA es obligatoria y es el idioma con el que Colombia formula sus proyectos de inversión pública. No es un capricho del funcionario.
  • Es metodología y plataforma a la vez. El trabajo real ocurre antes de tocar el computador.
  • Tiene cuatro módulos en orden: identificar, preparar, evaluar y programar. Cada uno depende del anterior.
  • El error más frecuente es definir el problema como la falta de una solución. «Tengo frío», no «me falta un abrigo».
  • Sin registros ordenados —afiliados, actas, inventario, encuestas— la junta no tiene con qué responder lo que la MGA pregunta.

Formular no es un trámite: es la forma en que una comunidad convierte lo que sabe de su territorio en argumentos que el Estado está obligado a considerar.

Empiece por donde se empieza de verdad

Ponga en orden los libros y la información de su junta con asocomunal.org, y llegue a la alcaldía con evidencia, no con estimaciones.

Sistematizar mi JAC

Artículo elaborado con base en «Lineamientos conceptuales que soportan la Metodología General Ajustada para Colombia», DNP, versión 2.0 de enero de 2023, y en la Ley 2166 de 2021. Tiene fines pedagógicos y no sustituye la asesoría de la secretaría de planeación de su municipio ni los documentos oficiales del DNP, que prevalecen en caso de discrepancia.

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